6 de febrero de 2026

REGRESA

1. Arrancaron las sesiones extraordinarias con foco en la reforma laboral

El Congreso inició esta semana el período de sesiones extraordinarias con una agenda legislativa cargada y con negociaciones intensas. La reforma laboral, la modificación del Régimen Penal Juvenil y la Ley de Glaciares se consolidaron como los principales ejes del temario impulsado por el Gobierno, en un contexto de votos inciertos y mayorías ajustadas. A estos temas se suman el acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos y el acuerdo Mercosur–Unión Europea. En el Senado, el oficialismo busca avanzar con la reforma laboral, considerada una pieza central del programa económico del Ejecutivo. El proyecto propone cambios en el régimen de contratación, indemnizaciones, reducción de aportes patronales y negociación colectiva, y será tratado en una sesión clave prevista para el 11 de febrero, mientras continúan las negociaciones con bloques dialoguistas para reunir apoyos. Sin embargo, persisten reparos de las provincias frente a la baja del impuesto a las Ganancias, por su impacto en la coparticipación. En paralelo, la Cámara de Diputados debatirá la reforma del Régimen Penal Juvenil, que propone reducir la edad de imputabilidad a 14 años. El tratamiento está previsto para el 12 de febrero y genera fuertes divisiones políticas y sociales, con posturas encontradas entre quienes impulsan un enfoque más punitivo y quienes reclaman políticas integrales de prevención y protección de derechos. Con una agenda ambiciosa y mayorías ajustadas, las sesiones extraordinarias se presentan como una prueba clave para la capacidad del Gobierno de articular consensos parlamentarios y avanzar con su agenda de reformas estructurales, así como de enviar señales de previsibilidad a los mercados internacionales.

Ámbito: Reforma laboral: el Senado confirmó la sesión para tratar el proyecto el próximo miércoles

2. Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo marco de comercio e inversión

Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo marco de comercio e inversiones con el objetivo de profundizar la relación económica bilateral. El entendimiento constituye un paso inicial hacia una mayor integración comercial, aunque no implica un tratado de libre comercio tradicional. El acuerdo prevé la reducción y eliminación de aranceles para un amplio conjunto de productos, mejoras en el acceso a mercados, cooperación regulatoria, facilitación aduanera y disciplinas en materia de subsidios, empresas estatales, comercio digital y propiedad intelectual. También incluye compromisos para reducir obstáculos no arancelarios, modernizar estándares técnicos y fortalecer la protección de derechos de propiedad intelectual. Desde el Gobierno señalaron que el instrumento busca incrementar el flujo comercial y atraer inversiones en sectores estratégicos, y ya se confirmó que será remitido al Congreso para su tratamiento legislativo en extraordinarias. En el plano sectorial, el entendimiento contempla beneficios para la agroindustria, la industria automotriz, la energía, la industria farmacéutica, la tecnología y los servicios, con el objetivo de integrar cadenas de valor y mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas en el mercado estadounidense. En particular, el Gobierno destaca que la ampliación de cuotas y la reducción de aranceles en productos agroalimentarios, especialmente carne bovina, podrían impulsar significativamente las exportaciones. Washington, por su parte, subrayó que el acuerdo se inscribe en su estrategia de fortalecimiento de vínculos económicos con América Latina y de cooperación en cadenas de suministro estratégicas. En paralelo, Argentina y Estados Unidos suscribieron un acuerdo para fortalecer la cooperación en minerales críticos como litio, cobalto, cobre y tierras raras, considerados insumos clave para las industrias tecnológicas avanzadas, con el foco en atraer inversiones.

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3. Salida de Lavagna y tensiones por la medición oficial de la inflación

La renuncia de Marco Lavagna a la conducción del INDEC abrió una controversia en torno a la medición de la inflación y reavivó cuestionamientos sobre la credibilidad de las estadísticas oficiales. La decisión del Gobierno de postergar la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), prevista para enero, generó tensiones con economistas, mercados y organismos internacionales. El nuevo índice debía incorporar una canasta de consumo basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018, con mayor peso de los servicios, y había sido recomendado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco del programa con Argentina. La postergación del cambio metodológico implica un incumplimiento de ese compromiso técnico asumido con el organismo multilateral. La salida de Lavagna se produjo tras desacuerdos con el equipo económico sobre el momento de implementar la nueva fórmula de medición. Mientras el Gobierno argumentó que el cambio podía distorsionar la lectura de la desinflación, analistas y actores del mercado sostienen que el nuevo índice podría reflejar una inflación más elevada, lo que aumentó la incertidumbre financiera. En este contexto, consultoras privadas estiman que la inflación de enero se ubicaría entre 2,4% y 2,6%, en línea con una moderación respecto del 2,8% registrado en diciembre, aunque con presiones persistentes en alimentos y servicios. La controversia en torno al INDEC se convirtió en un factor de ruido para el mercado y la política económica, ya que la credibilidad de los datos oficiales es clave para los mercados financieros, expectativas de inflación y el programa con el FMI.

Infobae: Cuál fue el pedido del FMI sobre la medición del IPC que el Gobierno incumplió

4. Brecha en el comercio exterior: importaciones triplican el ritmo de exportaciones

El comercio exterior argentino registró en 2025 un fuerte crecimiento de las importaciones, que aumentaron a un ritmo tres veces superior al de las exportaciones en términos de cantidades, de acuerdo con datos del INDEC. El informe oficial muestra un incremento de 30,5% en los volúmenes importados, frente a una suba cercana al 10% en las cantidades exportadas, en un contexto de recuperación de la demanda interna, y mayor apertura del régimen de importaciones. En términos de valor, las importaciones crecieron 24,7% interanual, mientras que las exportaciones avanzaron 9,3%. El dinamismo importador estuvo impulsado principalmente por bienes de consumo, bienes de capital y vehículos automotores, que registraron subas significativas en cantidades, mientras que las exportaciones crecieron por mayores volúmenes de productos primarios y combustibles, con un desempeño más débil de las manufacturas de origen agropecuario e industrial. El informe también muestra una caída en los precios del comercio exterior durante 2025: el índice de precios de las importaciones retrocedió más que el de las exportaciones, lo que contribuyó a mejorar los términos del intercambio en el promedio del año, aunque con un deterioro hacia el último trimestre. En conjunto, los datos reflejan un cambio en la composición del intercambio comercial, con una mayor penetración de bienes importados y un crecimiento más moderado de las exportaciones, lo que reabre el debate sobre el impacto de la apertura comercial, la competitividad de la industria local y la sostenibilidad del superávit externo.

Infobae: Comercio exterior: la cantidad de productos importados creció tres veces más que las exportaciones en 2025

5. El Gobierno envió al Congreso el acuerdo Mercosur–UE para su ratificación

El presidente Javier Milei envió al Congreso el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, dando inicio formal al proceso de ratificación parlamentaria del tratado. La iniciativa fue ingresada por la Cámara de Diputados y forma parte del temario de las sesiones extraordinarias impulsadas por el oficialismo, aunque todavía no hay fecha prevista para su debate en el recinto. Desde la Casa Rosada indicaron que el texto fue revisado por la Cancillería y validado por la Secretaría Legal y Técnica, tras demoras administrativas vinculadas a la traducción del documento final, que supera las 5.000 páginas. El oficialismo considera la ratificación como una prioridad política y sostiene que busca convertir a la Argentina en el primer país del Mercosur en aprobar el tratado. El Ejecutivo también enmarca el envío del acuerdo en una estrategia más amplia de inserción internacional y apertura comercial. En la presentación remitida al Congreso, el Gobierno destacó que el pacto podría impulsar las exportaciones argentinas, especialmente de carne, productos pesqueros, frutas, miel, biodiesel y vino. A su vez, va a facilitar el acceso a insumos industriales, además de ampliar las oportunidades para la internacionalización de empresas locales. En paralelo, el ingreso del tratado reavivó el debate político interno. Sectores de la oposición evalúan respaldar la iniciativa, mientras otros expresan reparos por su potencial impacto sobre la industria, el agro y el empleo. El Gobierno, en tanto, busca acelerar el tratamiento legislativo como señal de previsibilidad económica y compromiso con la integración internacional.

MinutoUno: El acuerdo Mercosur – Unión Europea fue ingresado a Diputados: cómo será su tratamiento